miércoles, octubre 12, 2016

eso que hace momus

Con este tipo no sabe uno por donde empezar. Sus diarios de fines de los años setenta y comienzos de los ochenta están en línea, igual que varios de sus libros y todas sus canciones. Él ya estaba blogueando y colgando audio en línea en 1997: “descarga estas canciones cantadas por los asistentes a la última presentación… descarga una muestra de cada canción, ¡incluyendo la que no tiene sonidos!”. Y dejó de creer en el copyright años antes de que las revistas anunciaran que había “bandas innovadoras que dejaron de creer en el copyright”. Basta asomarse a imomus.com para encontrar el camino a la obra completa, y en proceso, del escocés llamado Nick Currie y conocido como Momus.

Esta abundancia de material hace necesario que cada tanto aparezca un nuevo muestrario y este año el sello Cherry Red ha hecho uno, que es sólo sobre su música pero ya es bastante: Pubic Intellectual: An Anthology 1986-2016. En este punto debemos hacer como en esos viejos libros llamados “Escoge tu propia aventura”:


Si no conocías la obra de Momus, pasa a la antología Pubic Intellectual y déjala sonar mientras continúas con tus actividades del día (es un álbum triple). Si ya conocías la obra de Momus, pasa al siguiente párrafo.


Porque explicar que alguien tiene un catálogo que suena lo mismo a cabaret, chanson, réplicas a Pet Shop Boys, folk electrónico, música circense o Shibuya-kei, no es explicar mucho. El historial laboral enreda más las cosas: ¿que hacía en el sello de The Jesus and Mary Chain, Primal Scream y My Bloody Valentine? Aparentemente, pasársela citando a Jacques Brel, Kurt Weill y la musique concrète. Bueno, no aparentemente: exactamente eso hacía. La revista Rockdelux, que pone el género de cada álbum al comienzo de las reseñas, en alguna ocasión se dio por vencida y dijo que su género músical era momusismo.

¿O era “momuseo”? Quizá simplemente era la palabra MOMUS como género musical. No tengo la revista a la mano y esa reseña no ha sido recogida en el sitio de Rockdelux. Así que de paso he creado dos mundos alternos, en los que la revista usó palabras diferentes a la que usó en este mundo. Eso en base a uno de los principios de la obra de Momus: “cada mentira crea un mundo paralelo, el mundo en el que es verdad”. Que es un principio que tomó de Brian Eno, quien seguramente lo tomó de John Cage o alguien así. Momus no está seguro, cuando lo explicó no tenía la referencia a la mano.

Esa frase aparece en la portada de The Book of Scotlands, en letras grandes, más grandes que el título de ese libro en el que Momus imagina varias Escocias. Es una fantasía que nace de un viejo deseo, esa constantemente aplazada independencia escocesa. Este escocés que imagina Escocias tiende a imponerse limitaciones y una de ellas es no moralizar. Con todo, cuando se acercaba el referéndum escocés, puso el libro completo en su blog, para tentar a sus compatriotas con la posibilidad de otras Escocias (no exactamente las del libro, eso sería un desastre). “Sí” es la palabra más sexy, les dijo. Escocia decidió que no estaba lista para ser sexy, pero esa es otra historia.

Otras de sus limitaciones autoimpuestas se refieren a herramientas y espacios. Escribir una obra completa en una tablet o escribir siempre en un refugio cúbico que hay en el centro de su departamento. También pueden ser limitaciones de cantidad, como escribir mil palabras al día y no modificarlas después (Javier Marías ha usado una limitación parecida). Si se trata de música, la regla puede ser componer, grabar y compartir en un mismo día. Lo mismo para el proyecto completo, que no tome más de tres meses: acabado el plazo debe haber un libro o un álbum de música terminados y presentados. Al final están las reglas que engloban todo el proceso: hacer únicamente lo que le interesa y considerar el dinero sólo otra herramienta para seguir en el juego. “Jugar en el mundo del arte, consumiendo sin dinero”.

Entre sus limitaciones naturales cuenta el no poder escribir cosas tristes. Puede producir material satírico o absurdo sin planeación previa, pero según él nunca podría crear algo que provoque llanto. No estoy seguro sobre eso último. Busquen en YouTube su canción más conocida, “I Want You But I Don’t Need You”. Hay varios covers (el de Nymphetamin es muy bueno) y sus colegas la interpretan tan profesionalmente como él. Pero también están los covers que han hecho amateurs armados de piano, guitarra o ukelele, solos en su habitación. La canción es chistosa y, sin embargo, parece que es difícil cantarla en esas condiciones sin que, en alguna frase, se quiebre la voz.


Si quieres leer los textos sobre Momus que sí están en el sitio de Rockdelux, pasa a rockdelux.com; si quieres conocer mejor las canciones de la antología, pasa a la sección de letras. Y si no te gusta la música, recuerda que también existe el alcohol, y si no te gusta el alcohol siempre queda la opción de tirarse al abismo.

martes, septiembre 20, 2016

bachelard: lautréamont 2/2

La vía del esfuerzo humano directo no es más que una pobre prolongación del esfuerzo animal. Es en el sueño de la acción donde residen las dichas verdaderamente humanas de la acción. Hacer actuar sin actuar; dejar el tiempo atado por el tiempo libre, el tiempo de la ejecución por el tiempo de la decisión, el tiempo pesadamente continuado de las funciones por el tiempo espejeante de instantes de proyectos; reemplazar la filosofía de la acción, que muy a menudo es una filosofía de la agitación, por una filosofía del reposo; después por una filosofía de la conciencia del reposo, de la conciencia de la soledad, de la conciencia de la fuerza en reserva, tales son las tareas preliminares para una pedagogía de la imaginación. En seguida es preciso partir de ese reposo de la imaginación para recuperar motivos de pensamiento verdaderamente desanimalizado, libre de todo entrenamiento, alejado del hipnotismo de las imágenes, netamente destacado de las categorías del entendimiento, que son concreciones de prudencia espiritual, "estados fósiles de la inhibición intelectual". Así se le habrá devuelto a la imaginación su función de ensayo, de riesgo, de imprudencia, de creación. El espíritu se encuentra entonces libre para la metáfora de la metáfora.
Gaston Bachelard, Lautréamont.

bachelard: lautréamont 1/2

El animal es un psiquismo monovalente. En el otro polo, está lo humano. Dado por la hermosa definición propuesta por André Gide: "Yo llamaba hombre al animal capaz de una acción gratuita". El apaciguamiento verdaderamente humano dará pues un constante mentís a los instintos; será una liberación que escapa a todas las formas de alienación animalizante. Por consiguiente la acción debe atravesar un tiempo de inhibición para poderse especificar verdaderamente como acción humana. Tal vez un buen entrenamiento a esta inhibición consista en ejecutar los instintos a contratiempo.
Gaston Bachelard, Lautréamont.

lunes, septiembre 19, 2016

emily hall

Trata de electricidad, amor y locura. Una pareja vive en una casita debajo de una torre eléctrica, y la pareja cree que esta torre tiene poder sobre ellos. Es sobre la relación de esta pareja y la relación de la pareja con la torre eléctrica. La torre es representada sónicamente por un arpa diseñada para la obra, llamada arpa electromagnética. 
Emily Hall, hablando de Folie à deux.

jueves, septiembre 15, 2016

¿qué significa soñar con cables?

El documental I Dream of Wires (Fantinatto, 2014) cuenta la historia del sintetizador, pero abarca un escenario más amplio que el de la música electrónica o la música a secas. Muestra dos ideologías que coexistían en un país y época, cada una de las cuales creó un sintetizador distinto.

En la Costa Este de los Estados Unidos estaba Robert Moog, perfeccionando un instrumento electrónico atractivo para músicos de distintos orígenes, no únicamente para los experimentales y los entusiastas de nuevas tecnologías. Siguiendo esa vía, sus equipos terminaron teniendo un teclado, y el Minimoog (1970) fue su mayor éxito. El propio inventor decía que éste era el menos versátil de sus sintetizadores, pero no pensaba llevarle la contra a los clientes.

Mientras, en la Costa Oeste, Don Buchla hacía una labor similar, pero guiada por lo que pareciera más interesante, no necesariamente lo más pedido. De hecho, en un principio Don no sabía que estaba fundando una compañía, pensaba que aquello se quedaría en un proyecto de garage. Ahora estamos acostumbrados a que las tecnologías de la Costa Oeste se propaguen por el mundo, incluso si en un principio son rechazadas por los consumidores, pero entonces todavía no cuajaba del todo ese modelo. Los sintetizadores Moog con teclado serían más influyentes en las siguientes décadas, si bien nunca ha desaparecido del todo el interés por los Buchla.


Bolinas, una comunidad californiana parcialmente aislada y que mira al mar, parece tener bastantes Buchlas por kilómetro cuadrado. De ahí son vecinas Suzanne Ciani y Kaitlyn Aurelia Smith, que hace algunos meses coincidieron en una cena y a partir de ahí se reunieron para improvisar con sus máquinas, el Buchla 200 E de Ciani y el Buchla Music Easel de Smith.

Estas amigas y sintetistas pertenecen a generaciones diferentes (Smith no había nacido cuando Ciani publicó su primer álbum). No tienen planes para reunirse en escenarios, pero sí grabaron un álbum para la serie FRKWYS. Lo estrenaron este septiembre, se llama Sunergy y consiste en dos tracks largos (y un tercero en la versión digital) que tienen tanto el sonido tintineante y rítmico de Ciani como los pasajes contemplativos y psicodélicos de Smith. En el primer track, “A New Day”, esos sonidos funcionan como un diálogo, mientras en el segundo, “Closed Circuit”, se mezclan completamente.

Este ha sido el año de rescatar la obra de Ciani. El sello Finders Keepers, que ya había reeditado parte de su obra, publicó por primera vez sus Buchla Concerts 1975. Una nota curiosa: como ocurre con Wendy Carlos y Delia Derbyshire, los sonidos de Ciani fueron escuchados por medio mundo sin saberlo. En los anuncios de los setenta, el sonido de la botella de Coca-Cola, al destaparla y servirla, no provenía de una botella real, se trataba de Suzanne con sus máquinas, uno de sus trabajos de diseño de sonido.


Para ver: Sunergy Documentary (Sean Hellfritsch, 2016); Suzanne Ciani Lecture (Red Bull Music Academy, 2016).